¿Qué es la microbiota?

Cuando hablamos de la microbiota gastrointestinal, nos referimos al conjunto de microorganismos, que habitan en el tubo digestivo, que tiene unas funciones trascendentales en nuestra salud.

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1. Qué es la microbiota

 

Se denomina microbiota, a la comunidad de microorganismos que colonizan determinado medio ambiente. En nuestro cuerpo este hábitat corresponde a la superficie de la piel y los conductos y cavidades que se comunican con el exterior (boca, pulmones, sistema digestivo, genitales, etc.). 

 

El tracto gastrointestinal abriga trillones de microorganismos, la mayoría bacterias, de los cuales muchos de ellos, son indispensables para una buena salud.  La relación es habitualmente mutualista. A la vez que ellos nos proporcionan una serie de ventajas, también encuentran un ambiente al que están bien adaptados y pueden desarrollarse adecuadamente. 

 

Nosotros les proporcionamos cobijo y ellos a cambio, nos aportan otros beneficios.

 

Cada persona presenta una microbiota intestinal única. Su progresiva formación tiene lugar desde el momento del nacimiento (se piensa que pudiera ser incluso antes) hasta los 3 - 5 años de edad. El tipo de parto, el modo de lactancia y el entorno, van a contribuir de manera decisiva a la construcción de este ecosistema.

 

Es un sistema dinámico y muy sensible a los estímulos ambientales como la dieta, situaciones de estrés, enfermedades, uso de antibióticos y otros fármacos, y por ello su composición puede ir variando a lo largo de la vida. 

 

Existen ya muchos trabajos de investigación acerca de la microbiota gastrointestinal y su influencia en salud humana; la evidencia sugiere una relación entre el ecosistema microbiano gastrointestinal y diversos procesos inmunes/inflamatorios y fisiológicos.

 

Una mayor diversidad y una buena calidad microbiana, está estrechamente relacionada con un envejecimiento más saludable.

 

Los efectos beneficiosos de la microbiota intestinal son tan importantes, que la vida de los animales pluricelulares sería imposible sin su presencia. 

 

En un momento determinado de la evolución, este conjunto de microorganismos se implantó en nuestro tubo digestivo y gracias a ello, nuestro organismo es capaz de realizar muchas funciones, que hubieran sido imposible llevar a cabo sin su presencia.


2. ¿A qué se debe el creciente interés del estudio de la microbiota en la actualidad?

 

Hasta hace muy poco, la medicina solamente había prestado atención a los microorganismos que causan enfermedades, mientras que los que cohabitan con el ser humano habían quedado prácticamente ignorados.

 

El conocimiento de la existencia de la microbiota asociada a nuestro organismo, es muy antiguo y su papel en nuestra salud también. Pero su abordaje terapéutico bien orientado resultaba imposible, ya que las técnicas de identificación microbiana no eran capaces de determinar su estructura. 

 

La introducción de nuevas metodologías, ha posibilitado el conocimiento de la enorme diversidad y el papel que juegan sus componentes, antes prácticamente desconocidos. De esta manera nos permite utilizarlos, para la prevención y tratamiento de procesos infecciosos inmunes y metabólicos.

 

El Test de Disbiosis Intestinal es el estudio más amplio para evaluar el estado funcional del aparato digestivo. 

 

A partir de una muestra de heces se valora la microbiota intestinal, su actividad metabólica, los marcadores intestinales y su composición.

 

Tratando esta disbiosis ayuda favorecer una buena salud y prevenir desequilibrios. 


3. Funciones e importancia de la microbiota en nuestra salud

 

  • Función nutritiva

 

Suministro de nutrientes esenciales

 

Hay compuestos que no podemos sintetizar y que nos lo tiene que aportar la dieta. Los principales son las vitaminas, 9 de los 20 aminoácidos que forman las proteínas y algunos ácidos grasos. Estos pueden ser producidos por los microorganismos indígenas y liberados, por ejemplo, al romperse y ser así absorbidos por la mucosa intestinal.

 

Aprovechamiento de nutrientes no digeribles

 

Hay muchos glúcidos complejos que componen nuestra dieta que nuestros enzimas digestivos no pueden digerir, pero que en cambio, nuestra microbiota puede transformar. Suelen llegar casi intactos a nuestro intestino y allí son degradados en H2, CO2, y ácidos grasos de cadena corta (AGCC). 

 

Loa ácidos grasos de cadena corta, cumplen funciones fundamentales, como ser una fuente de energía fundamental para los colonocitos (células del epitelio intestinal del colon). También inhiben el crecimiento de patógenos y aumentan el volumen de las heces, con lo que estimulan el peristaltismo intestinal (movimientos de contracción del intestino).  Además, contribuyen a la síntesis de lípidos y glúcidos. 

 

Se postula que la microbiota del colon contribuye con más de 500 kcal. diarias a nuestro metabolismo, siendo esencial su actividad en países en vías de desarrollo y en cualquier situación de escasez de alimentos, que en tiempos más remotos ocurría con bastante frecuencia, y que probablemente contribuyó al mantenimiento de nuestra especie. 

 

En los países desarrollados, lo que a priori es una ventaja evolutiva, ha podido contribuir a un incremento de los problemas de obesidad o sobrepeso, por la excesiva disponibilidad de productos alimenticios.

 

  • Función protectora

 

Creación de un ambiente inhóspito

 

El establecimiento de un microorganismo depende, de su capacidad de adherirse al epitelio y de aprovechar las condiciones ambientales del mismo. 

 

La microbiota que albergan nuestras cavidades está perfectamente adaptada a vivir en ellas, lo que explica que el establecimiento de patógenos, solo ocurra cuando se ha alterado o se produce una invasión extraordinariamente numerosa, de lo contrario es imposible que permanezcan y se eliminan. 

 

Producción de compuestos antimicrobianos

 

Las bacterias de la microbiota generan muchas sustancias con capacidad antibiótica. A ellas no les interesa que unas competidoras les arrebaten su hábitat.

 

  • Función inmunomoduladora

 

El 80% de las células del sistema inmune están en el tracto gastrointestinal. La microbiota juega un papel decisivo en la activación del sistema inmunológico y su maduración. 

 

La mucosa intestinal ejerce funciones de la inmunidad innata (reconocimiento de un antígeno y generación de una respuesta rápida) y adaptativa (inicialmente más lenta, activando células capaces de desarrollar una respuesta más específica y con memoria).

 

La alteración de la microbiota intestinal por distintos motivos, trastorna la respuesta inmune y su capacidad inmunomoduladora, siendo una de las causas del incremento en la incidencia de enfermedades inflamatorias y autoinmunes.

 

En el proceso de maduración del sistema inmune, uno de los primeros estímulos inmunogénicos al que el recién nacido se enfrenta son las bacterias que empiezan a colonizarle. 

 

La “teoría de la higiene” supone que el exceso de limpieza y la disminución de exposición a bacterias a temprana edad, impide el correcto desarrollo de los mecanismos inmunoreguladores, que previenen las respuestas inapropiadas del sistema inmune, provocando enfermedades inflamatorias. 

 

Hay enormes diferencias entre la microbiota de niños de zonas de África y la de los niños de zonas urbanas de Europa. Es interesante el hecho, de que en zonas rurales de África, las alergias y el asma son prácticamente inexistentes. Así mismo, los niños que viven en granjas tienen una incidencia menor que los que viven en ciudad.